La controversia sobre el Mundial 2026, que se llevará a cabo en Estados Unidos, ha cobrado un nuevo impulso tras la intervención en Venezuela. Según las regulaciones de la FIFA, la integridad de los países anfitriones es primordial, y cualquier violación a esta puede llevar a reconsideraciones sobre la sede del torneo.
La reciente situación en Venezuela ha generado un gran interés a nivel internacional, con cuestionamientos sobre cómo política y deporte se entrelazan. Las reglas de la FIFA estipulan que los países afectados por conflictos internos podrían enfrentar sanciones, incluyendo la pérdida de derechos para ser sede de eventos. Esto plantea la pregunta de si Estados Unidos podría ver comprometida su posición como anfitrión si la intervención no cesa o si la situación se agrava.
Desde la FIFA, se han pronunciado sobre la necesidad de mantener un entorno seguro y estable en todas las naciones anfitrionas. Así, el organismo está monitoreando de cerca los acontecimientos en Venezuela, aunque hasta ahora no se ha tomado ninguna decisión formal al respecto.
A medida que el Mundial se acerca, los medios de comunicación y los expertos legales analizan por qué el reglamento de la FIFA tiene un papel crucial en la toma de decisiones en torno a la sede. Por lo tanto, para los aficionados y la comunidad futbolística en Tampa Bay, estos desarrollos pueden influir en su experiencia durante el evento más emocionante del fútbol.
Por Mediotiempo
3 Jan, 2026





